15 consejos para ahorrar dinero sin renunciar a tu estilo de vida

Ahorrar no tiene por qué ser complicado. Estos 15 consejos para ahorrar dinero requieren poco esfuerzo, se notan en el bolsillo y no te obligan a renunciar a tu estilo de vida.

Dibujo técnico de una cartera abierta con tarjetas, vista en perspectiva y desde varios lados, junto a una pila de cinco monedas, con sus medidas.

Ahorrar dinero puede costar, sobre todo cuando el presupuesto va justo. Pero con las estrategias adecuadas y un poco de constancia, cualquiera puede conseguirlo. En este artículo encontrarás 15 trucos para ahorrar dinero sin renunciar a tu estilo de vida ni a tu comodidad. Todos requieren poco esfuerzo y se notan en el bolsillo. Si quieres ahorrar más y gastar menos, empecemos.

Haz un presupuesto

Hacer un presupuesto de tus gastos mensuales es una de las formas más sencillas de ahorrar dinero. Te permite controlar en qué gastas e identificar dónde puedes recortar. Así sabrás exactamente cuánto dinero te queda cada mes para ahorrar o para otros objetivos. Y es fácil de preparar: solo necesitas unas cuentas básicas y las ganas de cumplirlo.

Primero, apunta tus fuentes de ingresos y su importe, ya sea tu nómina, tus inversiones u otra fuente. Después, resta los gastos fijos de cada mes, como el alquiler o la hipoteca y los recibos de la luz, el agua o el gas. Lo que queda es el dinero del que dispones libremente. Repártelo entre categorías como la comida o el ocio, y ponte límites realistas en cada una.

Incluye el ahorro en tu presupuesto

Hacer un presupuesto es un paso importante para ahorrar, pero no basta si quieres ver resultados. Si incluyes el ahorro en el presupuesto, te resultará más fácil cumplir tus objetivos y evitarás que el dinero que sobra se te escape.

Una forma de hacerlo es reservar una cantidad fija para el ahorro cada mes. Puede ser tan sencillo como pasar dinero de tu cuenta corriente a tu cuenta de ahorro en cuanto cobras la nómina. Así es menos probable que lo gastes en caprichos o en compras innecesarias.

Abre una cuenta solo para ahorrar

Uno de los trucos más sencillos es tener una cuenta dedicada únicamente al ahorro. Así puedes seguir tus progresos y gestionar mejor tu dinero. El primer paso es decidir cuánto quieres apartar cada mes en esa cuenta. Una vez lo tengas claro, te resultará más fácil cumplir el plan y detectar cualquier cambio en tus gastos.

Si esa cuenta te paga intereses, tus ahorros crecen también gracias a los intereses que generan los intereses anteriores. Te lo explicamos en nuestro artículo «¿Qué es el interés compuesto?», y con nuestra «calculadora de interés compuesto» puedes ver cuánto crecerían tus ahorros con aportaciones periódicas, según el tipo de interés, la frecuencia de capitalización y la inflación.

Compara seguros

Comparar seguros es una forma fácil de ahorrar. Si comparas el precio y las coberturas de varias aseguradoras, puedes encontrar la póliza que mejor se ajuste a tu presupuesto, ya sea la del coche, la de la casa o cualquier otra. Asegúrate de que incluye todo lo que necesitas y nada que te sobre, y lee bien las condiciones antes de decidirte.

Aprovecha las tarjetas que devuelven parte de tus compras

Algunas tarjetas devuelven una parte de lo que gastas, en dinero o en puntos. Así, cada vez que pagas, recuperas una pequeña parte de la compra. Antes de solicitar una, compara sus condiciones y comisiones: la devolución solo compensa si no pagas más en comisiones de lo que recuperas.

Paga el total de la tarjeta de crédito cada mes

Pagar el total de la tarjeta de crédito cada mes es una forma inteligente de ahorrar. Te evita intereses que se acumulan con el tiempo y te ayuda a tener tus finanzas bajo control. Si la tarjeta te permite aplazar el pago, elige pagar el importe completo. Y si pagas antes de la fecha de vencimiento, no tendrás que preocuparte por recargos ni penalizaciones.

Compra de segunda mano

Comprar de segunda mano es una gran forma de ahorrar. Puedes encontrar cosas únicas mucho más baratas que si las compraras nuevas, y a veces la calidad es igual de buena. El truco está en saber dónde buscar: tiendas de segunda mano, mercadillos y aplicaciones de compraventa entre particulares ofrecen muchísimas oportunidades.

Cancela las suscripciones que no usas

Otra forma de ahorrar es darte de baja de las suscripciones y cuotas que no usas. Si pagas por servicios que no aprovechas, ¿para qué seguir pagándolos? Revisa con regularidad los cargos de tu cuenta para dar de baja a tiempo los servicios que no necesitas, antes de que te cuesten más dinero de la cuenta.

Come menos fuera de casa

Comer fuera con menos frecuencia es una buena manera de ahorrar. Si sales menos a restaurantes y cocinas más en casa, no solo ahorras, sino que también controlas mejor lo que comes. Cocinar suele salir más barato que comer fuera, así que dedicar un rato a preparar tus comidas te ayudará a gastar menos en alimentación sin renunciar a comer bien.

Planifica los menús y haz una lista de la compra

¿Toca hacer la compra? Planificar los menús con antelación y llevar una lista puede ser una forma muy eficaz de ahorrar en el supermercado. Te ayuda a saber qué alimentos necesitas, para no comprar nada por impulso ni olvidarte de nada.

Cocina el doble y congela la mitad

Un buen truco para ahorrar es cocinar raciones dobles. Preparas el doble de lo que tenías pensado y congelas la mitad para otro día. Así no solo ahorras dinero, sino también tiempo, porque preparar dos comidas a la vez suele ser más rápido que cocinar dos veces.

Vende lo que ya no usas

Si buscas formas fáciles de ahorrar, vender lo que ya no usas es una gran opción. No solo sacas algo de dinero de tus cosas viejas, sino que además te deshaces de trastos y ganas espacio en casa.

Usa cupones y códigos de descuento

Usar cupones y códigos de descuento es una buena forma de ahorrar, y una de las más rápidas para empezar a gastar menos. Requiere un poco de esfuerzo, pero merece la pena. Muchas tiendas y supermercados ofrecen cupones, en papel o en sus aplicaciones y tarjetas de cliente, que puedes usar al pagar.

Cambia tus hábitos de consumo de energía

Hacer pequeños cambios en tu forma de usar la energía puede ayudarte a ahorrar. No hace falta apagar todas las luces de la casa ni pasar el invierno envuelto en una manta: con unos ajustes sencillos ya se nota en la factura. Para saber dónde se te va el dinero, usa nuestra calculadora para «calcular el consumo eléctrico»: eliges el aparato, las horas de uso al día y el precio de la luz, y te dice cuánto te cuesta al día, al mes y al año.

Usa el transporte público

Uno de los cambios más fáciles para ahorrar es usar el transporte público. Suele salir más barato que tener un coche y usarlo a diario, y además reduce tu huella de carbono. Puede que al principio cueste acostumbrarse, pero a la larga el ahorro merece la pena.