Tipos de copas de vino y cómo elegir la perfecta
Elegir la copa es todo un arte cuando se trata de disfrutar del vino. Igual que un pintor escoge con cuidado el lienzo y los pinceles, quien aprecia el vino debe fijarse en varios detalles para elegir la copa perfecta.

Este artículo acompaña a nuestra «calculadora de copas de vino por botella».
El tamaño y el material de la copa son decisivos para disfrutar de un vino. Para apreciar sus matices tienes que ver bien su color, sin nada que lo altere, y la copa necesita un cáliz lo bastante grande para recoger y retener sus aromas. Girar el vino en la copa es un paso clave para que se abra, y lo ideal es una copa que te deje hacerlo sin derramarlo.
Las copas sin tallo están de moda, pero con ellas cuesta más girar el vino. Elegir copa no es solo una cuestión de estética: forma parte de la manera de disfrutar el vino. Si conoces los distintos tipos de copas y para qué sirve cada uno, sacarás más partido a cada botella.
Tipos de copas de vino
Cada tipo de copa está pensado para realzar los aromas y los sabores de un estilo de vino. Estas son tres de las formas más habituales:
- Copa de vino blanco: es versátil y sirve para muchos vinos. Tiene el cáliz más pequeño y la boca más estrecha, para conservar los aromas más delicados.
- Copa Borgoña: pensada para blancos con cuerpo y tintos ligeros y aromáticos. Su cáliz ancho recoge y retiene los aromas más complejos.
- Copa Burdeos: pensada para tintos de cuerpo medio o con mucho cuerpo. Es más alta y tiene el cáliz menos ancho que la copa Borgoña, para concentrar los aromas.
Qué tener en cuenta al elegir una copa de vino
Lo primero es fijarse en el tamaño y el material.
La copa debe ser lo bastante grande para que puedas girar el vino sin derramarlo, porque ese movimiento ayuda a liberar sus aromas. Además, el cáliz necesita espacio para recogerlos.
En cuanto al material, el vidrio y el cristal son mejores que el plástico. Una copa transparente te deja ver el color del vino tal como es.
La forma de la copa cambia lo que percibes
La forma de la copa no es un detalle menor. En un estudio de la Universidad de Dresde con 181 personas, la forma de la copa influyó en cómo valoraban el aroma del mismo vino, y la diferencia no se debía a lo bonita que les pareciera la copa. Otro estudio publicado en el Journal of Sensory Studies también encontró un efecto, aunque lo describe como limitado y sutil.
Un cáliz amplio te permite girar el vino con facilidad, y una copa transparente te deja ver con claridad su color y su limpidez.
Si eliges una copa pensada para sacar lo mejor de cada vino, apreciarás más sus matices y su complejidad.
